Geografía

Geología

Ni que decir tiene que los que recorremos nuestros campos, sabemos que tenemos dos tipos de rocas fácilmente apreciables en nuestro territorio: el granito y la pizarra (concretamente pizarras del denominado Complejo Esquisto-Grawaquico, o CEG). Pero hay cosas que no vemos a simple vista respecto a estos materiales, y es lo que vamos a intentar explicar a continuación.

Y aunque es un capítulo un poco árido, se nos antoja necesario para que podamos conocer un poco mejor lo que tenemos bajo nuestros pies.

Así, a todo el conjunto granítico de Santa Cruz (de forma más visible en el roquedo que configura nuestra Sierra) se le denomina plutón; es decir, conjunto de rocas ígneas que se originó en las profundidades de la corteza terrestre; o dicho de otra forma, flujo magmático (podemos llamarlo lava) que al ascender hacia la superficie se enfría y solidifica convirtiéndose en roca.

Después, con el paso del tiempo, se erosiona el entorno quedando parte de esa roca al descubierto: eso es el granito que vemos; pero al igual que ocurre con un iceberg, sólo vemos "la cabeza" del conjunto, porque la mayor parte está bajo tierra.

Por eso, no nos debe extrañar que esa roca granítica que vemos en nuestra Sierra se conecte bajo tierra con la roca granítica del famoso berrocal de Trujillo, destacando tanto uno como otro por su acidez (al igual que el de Montánchez, Alcántara, etc) ya que pertenecen a un tipo de granitos llamados de afinidad calcoalcalina.